Los bull tienen esa mania de morder las orejas, lo que pasa es que tu perrita aún es muy joven, y además esta cambiando los dientes, con lo cual tiene más ganas de morder.
Lo que yo haría sería comprarla huesos de cuero o juguetes para que tenga algo que morder, vigilar siempre que tu hijo esté sentado en el suelo, y cada vez que ella intente morderle las orejas, regañarla y darla su juguete, para que sepa lo no puede morder y lo que si.
Y sobre todo mucha paciencia, y mucho ojo cuando esté el peque en el suelo, ya que un perro es un perro por muy bueno que sea.