La verdad es que no me puedo quejar es buenisima, se porta muy bien, es muy simpatica y sobre todo cariñosa. Creo que he tenido mucha suerte. Luego me sorprende por que he hablado con compañeros que tienen perros y odian ir al veterinario y arwen se baja del coche y se va corriendo para la puerta del veterinario y con las patitas toca en la puerta la joia, le encanta y mira que se le han puesto vacunas y ni se queja ni se entera. Ayer le pusieron otra vacuna y me dijeron que es posible que no comiera y que estuviera tristona, pues nada ni con las vacunas ni nada se le quita el hambre es una tragon y con unas ganas de jugar que no veas, tengo una perra estupenda.